PROTECCION SOLAR. PROTECION OCULAR

Es sabido por todos  que casi en todo momento y muy particularmente en  los deportes de invierno, montañismo, conducción, playa, náutica, en general durante la estación veraniega etc. se vive mucho más en contacto diario con el sol y sus radiaciones, especialmente en un país como el nuestro donde brilla el sol casi siempre intensamente y durante muchas horas.

Exposición al sol escalando una cara Sur (Foto: María Alsina)


Por suerte la atmósfera nos protege de modo natural del efecto de las radiaciones solares (rayos invisibles, infrarrojos y ultravioletas). También es cierto que es común el uso de  cremas y lociones antisolares para evitar quemaduras en la para poder soportar en mayor medida el hecho de estar al aire libre y al sol. Hemos de tener presente la importancia de la reducción de la capa de ozono que afecta en la actualidad a un 10% en España.

En lo que nos ocupa, los ojos, es de suma importancia ser conscientes de que casi todas las estructuras del órgano de la visión pueden sufrir los efectos nocivos de las radiaciones solares y especialmente los rayos ultravioletas del espectro, capaces de actuar incluso en los días nublados.

A la hora de pensar en protección solar en los que a los ojos se refiere hemos de pensar en los tres elementos que entran en juego:

1.- Por un lado los rayos infrarrojos son responsables de la conocida catarata senil o de vidriero.
2.- Por otro, la radiación visible puede causar lesiones de retina, deslumbramiento, baja visión nocturna, etc.
3.- Y por último, los ultravioletas no visibles (A y B), producen cataratas de otro tipo y lesiones más graves (en córnea y cristalino).
Especial exposición en deportes de invierno (Foto: E. Sofos)

Así pues, desde las quemaduras cutáneas y lesiones degenerativas de la delicada piel de los párpados, hasta alcanzar la retina en su zona central, pueden dañarse los ojos con mucha frecuencia. Pueden aparecer manchas grisáceas-amarillentas en los párpados o bien la lesión llamada palmera, al crecer en la conjuntiva el tejido estimulado por el sol o sus radiaciones, o en la parte transparente o córnea e incluso sobre la pupila. El cristalino o lente ocular desarrolla más fácilmente las conocidas cataratas y hasta puede aparecer la lesión más grave atribuida al sol y que afecta a la retina en su centro, dando lugar a la temida maculopatía que origina la pérdida de visión central.

Como no cabe ponerse cremas ni lociones filtrantes en los ojos, recurrimos al uso de las gafas de sol para lograr la comodidad ante el exceso de luz, y también, aunque no seamos tan conscientes de ello, la protección ante los daños que pueden causar las radicaciones solares. Sin duda una lente de protección solar es un filtro, es decir, debe moderar o impedir el paso de cantidades desiguales de las distintas radiaciones, siendo de protección total frente a las ultravioletas perjudiciales.

Pero igual que hay cremas buenas y malas o si se quiere, eficaces o no, ocurre lo mismo con las gafas de sol. Debemos tener en cuenta lo siguiente:

1.- Las gafas solares no son solo un elemento decorativo o de moda o de simple comodidad frente a la luz solar. El factor estético, lógico, normalmente afecta tan sólo a la montura de la gafa.

2.- La gafa de sol debe escogerse fundamentalmente porque nos proporcione los filtros específicos necesarios ante el espectro ultravioleta del sol.

Siempre con gafas de sol!! (Foto: Pipi Cardell)
3.- Una gafa de sol pero sin filtros anti UV al restringir la cantidad total de luz que llega al ojo, produce una gran dilatación pupilar y con ello incrementa la entrada en el ojo de los rayos UV dañinos y por tanto la aparición de lesiones oculares graves e irreversibles (falsa protección).

4.- Deben estar adecuadas al uso preferente que se les va a dar, sea playa, montaña, deporte, conducción, etc.

5.- Es peligroso usar la gafa de sol adquirida en cualquier lugar, tienda o baratillo, sin contar por tanto con ninguna garantía de su eficacia filtrante y protectora.

6.- Por eso deben usarse gafas de sol con filtros de máxima absorción garantizada y con una marcada transmisión en la zona del verde, amarillo y rojo.
7.- Las lentes deben ser perfectamente transparentes, sin defectos de talla o masa, con perfecta transmisión de la luz visible sin modificar los colores y eliminar los ultravioletas, ser ópticamente neutros y tener resistencia al rayado, la rotura y los impactos.

8.- La gafa de sol debe llevar lentes solares correctoras cuando el usuario las precise.

9.- No debe usar gafas de sol para conducir de noche y sobre todo están contraindicadas si absorben más de un 20% de luz.

Finalmente reseñar que en cuanto a los filtros solares existe una clasificación según el grado de filtración de la luz visible: 0 para luminosidad solar muy baja, 1 baja, 2 media, 3 fuerte y 4 muy fuerte. Además, los filtros solares se pueden clasificar también, según sus características, en fotocromáticos, que se oscurecen con la luz del sol y se aclaran en la oscuridad; isocromáticos (de un color permanente); espejados, con una protección máxima frente a los UVA; antirreflejos y polarizados, que reducen los deslumbramientos. Por otro lado hemos de tener en cuenta que el color y el grado de oscuridad de la lente no determinan su grado de protección ni una mayor capacidad para bloquear la luz de los rayos ultravioletas. 



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