¿Por qué me gusta hacer deporte?



Es muy común cuando hablo con gente que no tiene costumbre de hacer actividades deportivas que nos traten como raros, excéntricos y hasta locos. Este sentimiento se acentúa cuando les contamos que nos gusta la escalada, el alpinismo, el esquí de montaña o bajar algo más rápido de lo normal por un sendero por el que difícilmente se camina. En el fondo no me importa lo más mínimo que me vean raro y casi diría "me gusta ser raro"!!


No puedo negar que cada dia espero mis cortos ratos libres para hacer algo de deporte, y de hecho espero con ganas mi "break" del mediodía para salir con la bici, escalar un rato, trotar por el monte..., y pienso en cuando quitaré esos kilillos de más para -hipotéticamente- mejorar mis tiempos o mi grado escalando... Y digo hipotéticamente por que al margen de los kilos, las marcas, el grado... lo que ocurre es que nos sentimos bien, nuestro CUERPO y MENTE funcionan mejor.

La verdad es que en parte puedo entender que me consideren extraño por practicar deporte ya que la gran mayoría de las personas que conozco y contacto a diario limitan sus horas de deporte a ver las carreras de motos o los partidos de fútbol en la televisión de un bar o hacer la "visita semanal" a las pistas de pádel, en la que el "tercer tiempo" es casi más importante, o por lo menos la excusa perfecta para beber unas cervezas "libres de culpa o remordimiento".

Eso de salir todos los días un par de horas en el descanso del mediodía para ir a rodar con la bici, es para la mayoría un super-esfuerzo e incluso un sacrificio que no merece la pena realizar; o madrugar un poco más para correr un rato antes de ir al "tajo" piensan que no debe ser bueno para el cuerpo humano. Nada más lejos de la realidad, pues cuando le coges el gustillo, lo que sienta mal es no poder hacerlo porque a última hora llega el cliente mas "inoportuno" (con todo el cariño) o te surge resolver un asunto que tu mal horario laboral no te deja resolver en otro momento.

Está claro que la sociedad valora lo que se supone que es la "media", y si no estás dentro de la mayoría (el montón...) normalmente eres el bicho raro, incluso el extraño por hacer algo diferente. Esto nos representa como grupo pero no como individuos y es algo que esta sociedad debería de cambiar por el bien de la salud del grupo. Y esto es bien extensible a otras muchas actividades sociales, no solo al deporte, pero de eso hablaremos quizás otro dia.

Es bien conocido por todos, el estilo de vida que viene definido por la típica frase de que la sociedad marca las pautas "estándares" del culto al cuerpo, de la salud, de la delgadez e incluso la pasión por el deporte, y hasta los hobbies, pero cuando vemos la realidad estamos inmersos en un mundo de ideas  y pensamientos vanos, ya que está mas que demostrado que menos del 25% de la población en definitiva practica deporte cada dia, y menos aún cuida su alimentación, ni se preocupa lo más mínimo por un estilo de vida más saludable ni mantener un estado de forma aceptable, para lo que no hay que ser ningún atleta (os lo pueden confirmar mis "fielmente adheridos michelines").

Una situación en la que si que ya te sientes raro del todo en cuando tienes la desgracias de pasar por una lesión o te surge un dolor un tanto inexplicable y el galeno de turno te dice: "es que con la edad que ya tienes..." y te ofrece como solución que te unas al "grupo de gente normal" que no practica deporte alguno y por lo tanto no se lesiona y te prescribe grandes dosis de sofá y televisión. Por suerte, cada vez más, sabemos de gente de la que nos pone en orden nuestro cuerpo sin la necesidad de tener que abandonar lo que más nos gusta.

Podemos enumerar algunos motivos por los que hacer deporte nos gusta y hace sentir bien, reflexión que surge tanto de mi experiencia personal como de la opiniones y reflexiones de familia, amigos y gente cercana con las que comparto aficiones y "estilo de vida".

En primer lugar, y sin pensarlo demasiado me viene a la cabeza la palabra "satisfacción"; mucha gente no entiende que lo haga por placer, así de fácil. Es más habitual que el que mira desde fuera solo piense que me motiva la imagen, el tener mejor "silueta", que no negaré que mucha gente se deje llevar tan solo por la vanidad, pero no podemos negar que a cada edad le corresponde un cuerpo, y como no seremos eternos, todos al final, dentro de 50 o 100 años estaremos igual de "flacos".

Hay veces, que cojo mi bici, y me conformo con simplemente llegar a mi objetivo, me da igual la forma y el fondo, pero es cierto que cuando el hábito es contínuo surge la necesidad de ir a más, pues el tener un reto nos ayuda a superarnos y en definitiva nos lleva a una mayor satisfacción tras nuestro esfuerzo. Personalmente me planteo la superación lejos del mundo de la competitividad que no es algo que actualmente me mueva en mis inquietudes deportivas.


Hay una actividad deportiva en la que he llegado al acuerdo con amigos y familia con los que la practico que me hace "olvidarme del mundo", esa es la escalada. En efecto, tanto la concentración, como el entorno, la compañía, y por qué no decirlo, el miedo me trasportan a una "dimensión" distinta, en la que se acaba el estrés, los problemas y todo parece fluir de un modo distinto, lo hagas mejor o peor, sea más difícil o más fácil.

Al igual que la escalada me desestresa, la bicicleta, correr por el monte o simplemente andar cuando lo hago solo,  me permiten ordenar ideas en la cabeza, pensar en proyectos, idealizar situaciones anheladas o simplemente imaginarme con mi familia en mi próximo lugar de vacaciones. Del mismo modo cuando tengo la suerte de poder hacerlo acompañado, surge alguna enriquecedora conversación siempre amenizada por el entorno y la común disposición de querer pasar un buen rato.

Por otro lado no podemos dudar que hacer deporte es saludable, aunque algunos en cierta forma lo nieguen; y me refiero al deporte mantenido y habitual pero sin los excesos del mundo de la competición que si pueden resultar más lesivos. Efectivamente el aparato cardiovascular esta muy favorecido con la acitividad deportiva y el desarrollo de cierta masa muscular supondrá un seguro eficaz ante lesiones y ciertas molestias que aparecen con los años.

Por último, y como connotación muy muy personal reconozco que hay algo más que me mueve a mantenerme físicamente en un estado aceptable. Me explico: a los que nos llega, o más bien buscamos la paternidad a una edad avanzada -díganse los 40 o más- si miramos al futuro y nos imaginamos montando en bici, esquiando, correteando por el monte o escalando la Sur del Naranjo con nuestros hijos inevitablemente habremos de sumar los años pertinentes que habrán de cumplir nuestros vástagos, 10, 12, 15... Y esos lustros o décadas también habrán de caer sobre nuestras espaldas, y que a buen seguro llevaremos más "alegremente" si hemos sabido tener un entrenamiento adecuado, constante y adaptado cada vez a las circunstancias, posibilidades, edad... De ese modo creo que si me puedo imaginar subiendo al refugio de Urriellu con mi familia, para humildemente subir una vez mas el Naranjo aunque sea por la Sur que ya estará bien .... (si es que dentro de 10 o 15 años les gusta como a mí y me quieren acompañar).

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