Sequedad ocular


                              Sequedad ocular


La sequedad ocular es un problema que afecta a todos/as en algún momento, muchas veces puede ser ocasionado por una circunstancia puntual, como la misma sequedad del ambiente donde nos encontremos, pero en otras ocasiones y cada vez se dan más casos, se debe a un problema casi crónico, y muy molesto, que supone cada vez mas consultas a ópticos u oftalmólogos, y que requiere de unos cuidados y tratamiento concreto.


Esta sequedad suele venir acompañada de  enrojecimiento, picor y quemazón, además de una sensación continua de “tener algo dentro del ojo” o la referedida sensación de tener "arenilla". Según los últimos estudios, el género influye en la sequedad ocular, además de otras razones externas como hemos comentado antes (clima, ambiente de trabajo, hábitos….). Las mujeres según los últimos estudios tienen más tendencia  a la sequedad ocular que los hombres, y una de las razones que aducen los estudiosos, es por causas hormonales. Los cambios hormonales provocan una reducción de la producción de lágrimas en las mujeres.


A medida que envejecen, tanto los hombres como las mujeres, tienden a experimentar ojos secos. Los climas ventosos y secos generalmente secan a los ojos. Los fumadores, los que toman café, los que usan lentes de contacto y los que pasan mucho tiempo frente a un ordenador o en un ambiente con aire acondicionado o calefacción generalmente se quejan de sequedad en los ojos. Especial mención merece el paciente sometido a cirugía refractiva, en la que el ojo seco es muy frecuente y en muchos casos acaba por cronificarse.

Una de las soluciones más baratas aconsejadas es la hidratación. Beber bastante agua puede mejorar el síndrome del ojo seco. Si este síndrome es muy agudo, sería recomendable consultar un especialista que nos aconseje otros métodos adicionales habitualmente basados en la hidratación directa del globo ocular con gotas específicas de mayor o menor densidad en función de la gravedad del cuadro clínico que se presente. Desde aquí os recomendamos las opciones que encontraréis en formatos monodosis, libres de conservantes que pueden crear problemas adicionales a medio plazo.

En lo que a las actividades deportivas se refiere hay una circunstancia especial que provoca sequedad ocular, y es el aire y el frío  elementos muy comunes en entornos de montaña. Es aquí donde entran en juego las propiedades mecánicas de una buena gafa deportiva en la medida en que su estructura y diseño cubran perfectamente el entorno ocular minimizando al máximo la entrada directa del aire frío al ojo. La ventilación interior es en cambio una propiedad fundamental de la gafa, pues de no ser la necesaria la tendencia al empañamiento de los cristales es muy elevada. Recomendamos en este sentido los mecanismo de aireación que presentan las gafas outdoor de la colección de adidas, donde el concepto "climacool" es perfectamente aplicable y eficaz.




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