Ladrones hay en todos lados

En este país en el que vivo, últimamente escucho cada vez más historias de ladrones. Ladrones y ladronas en política, ladrones en la calle, y ya lo último ladrones en la montaña, o en las escuelas de escalada.


A nosotros por suerte solo nos ha pasado una vez, pero conozco casos varios de "mala suerte" en los que se ha "extraviado" material o incluso prendas de la manera mas sorprendente.

Casos de cintas expres dejadas en vías para ser repetidas y que han volado, esos son los que más he escuchado, sin duda, lo que me sorprende es que suelen ser vías duras, con lo que los o las ladronas deben de escalar bastante bien o levitar como Santa Teresa, o llevar una de esos famosos "palos de cobardes" para ir de chapa en chapa ;-).

Escuelas saturadas de gente, donde confiadamente dejas la mochila abierta o el material por fuera y te vas a hacer una vía unos metros más lejos y cuando vuelves y haces recuento te das cuenta de que te faltan o las gafas de asegurar (elemento muy codiciado en las escuelas de deportiva), o la cesta o cualquier otro elemento, incluso prendas tipo guantes o gorros que son fáciles de esconder, y ahora ponte y pregunta entre las 20 cordadas que hay en la escuela, y que nadie se sienta ofendido por la consulta...

Nombrar como no, los famosos y peligrosos robos de anclajes y reuniones de vías, que te pueden costar un susto, o cuando menos un mal rato.

Cuánto vale una chapa???
Igualmente y el escrito viene al hilo de ésto, los robos en coches en los aparcamientos de las zonas cercanas a escuelas de escalada es también común. Estos por supuesto pienso que no son efectuados por escaladores/as, si no por cacos listos que están al tanto de la distancia y del hecho de que los escaladores suelen tardar bastante, además de que estos aparcamientos suelen estar en zonas poco transitadas, lo que ofrece unas condiciones muy apropiadas para el hurto.

Hace poco me contó una amiga que en un refugio en la sierra al que habían llegado y dejado el material (sacos, plumones, ropa de muda etc, etc) para pernoctar tras la actividad que iban a realizar, se encontraron que al volver cansados y tarde, no hallaron nada de lo que allí habían dejado, con lo que tuvieron que regresar con lo puesto y de noche al coche. El ánimo y el bolsillo perjudicados con experiencias como éstas.

Otro caso curioso: unos chicos que aparcaron su furgoneta en un aparcamiento concurrido por excursionistas, con materiales varios dentro además de objetos personales. Marcharon a escalar por la Sierra y a la vuelta se encontraron sin el vehículo en cuestión, este se lo habían llevado unos "conocidos delincuentes", para darse un paseo y dejarlo abandonado sin gasolina en otro paraje.


Son cosas que te crispan y de las que ninguno estamos exentos, y es por eso que debemos extremar la precaución y andarnos avispados, por que son tiempos difíciles que a unos les agudizan el ingenio, y a otros les entibian los bolsillos.

M. Rodríguez
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